Para el "fríecito".
Lo único que se me antoja en este fin de semana es chocolate caliente. Mucho. Al menos un amigo está de vacaciones en Acapulco, qué envidia... Y no sólo es envidia lo que siento por él.
Ayer estaba pensando en el "pequeño" incidente del avionazo de Nueva York. Me imagino que el 90% de los pasajeros en el avión ahora están convencidos de que el hecho se les presentó como alguna clase de hierofanía mística... De que existen los milagros y la diosa de la fortuna les sonrió batiendo su abanico de oro, pues. Seguramente algunos se volverán cristianos de congregación y comenzarán a balbucear en otras lenguas, "inflamados del Espíritu Santo". Qué tierno.
Yo digo que se debió de haber sentido como si los millones de años en los que hemos enterrado esas garras que se aferran de manera desesperada a la vida hubieran surgido súbitamente de la tierra, monótona y pesada, en medio de un rugido de volcán. Esa, creo yo, es la verdadera hierofanía: Volverse a encontrar con esa divinidad animal, totémica, que aún ruge.


5 creen saber que...:
pero al final, el 90% sólo encontró a un héroe: ches-ley.
chingona tu experiencia sagrada.
besos!
Lol.
Aunque sea una hierofanía, yo sigo ateo. No creo que la cuestión sea cómo diluir las apariencias para alcanzar la verdad, sino cómo, de la tierra monótona y pesada, surgen las apariencias.
Y sí.
Que no.
Publicar un comentario en la entrada