Tempus fugit.
Creo que la mayoría de las cosas en la vida implican alguna suerte de escapismo.
Mientras algunos tratan de escapar para sí mismos, algunos más tratan de escapar de ellos mismos.
(Y está bien de las dos maneras).


Postdata: Aunque también podrían estar mal.

8 creen saber que...:
Habrá quien haga ambas. ¿Y qué hay del amor fati?
Qué profundo. Pues... de eso se trata la vida, no hay de qué avergonzarse, entonces =D
Probablemente si lo haya, D. Aunque también me pregunto si se pueden hacer las dos al mismo tiempo, sin fallar a una de las dos.
y qué hay de la renovación y la sorpresa?
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me late ver al buen san sebas por acá, pero también me gustan los puppies. lol
abrezo
y los que tratan de escapar con los demás?
Hijole, ¿Se podrá?
mmm creo que está bien escapar a ellos mas no de ellos,
es bonito abandonarse de vez en cuando
Y claro, pero por eso me refería a los que "tratan de escapar de ellos mismos". A veces es bueno alejarse de lo que parece ser que es uno, y tampoco se trata de perderse, porque en realidad uno nunca lo hace de sí mismo. Me parece que por más que uno trata de evadirse de lo que uno adolece, tarde o temprano tendrá que enfrentarse ante él, y es ese afrontamiento lo que decide la solución, pero no siempre parecen estar listas las cosas. En realidad el escapismo no es inusual, de hecho, parece ser que tratar de escaparse de uno mismo es todavía más común de lo que se piensa. Con el amor por ejemplo, siempre se trata de querer diluír esa individualidad, de manera innecesaria y peligrosa. Y sin embargo uno nunca puede liberarse del porvenir que a uno le espera como individuo único y alejado de los demás en su propia soledad. Eduardo Galeano decía que "al fín y al cabo somos lo que hacemos para cambiar lo que somos" (y lo cité en mi Frasario, de hecho, lol). Y sí. Ahí es donde la renovación y la sorpresa se encuentra en este escapismo constante de nosotros mismos, porque tarde o temprano acabaremos con la necesidad de decidir sobre nosotros. Lo cual parece ser que no resulta de la misma manera al escapar de los otros. "El infierno son los otros" decía Sartré, pero tal vez no sean los otros, sino sólamente el reflejo de nosotros, de "Yo", sobre ellos. Por otra parte, también creo que es bueno alejarse de los demás de vez en cuando; uno puede escucharse mejor.
En fín, que me he puesto medio contemplativo y editando este comentario unas cuantas veces y eso amerita otros tres kilos más de helado para sazonar la tarde. Ñam.
Un abrazo.
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