Una momia se vuelve jabón aquí.
La navidad y el año nuevo pasaron y yo no me pasó por acá para desearles felices fiestas a mis 2 lectores. Felices fiestas pasadas, pues.
Estuve a punto de salirme de la escuela, y aún tengo serias dudas de que realmente quiera estudiar diseño y hacer algo de provecho con esa carrera. No me importa aprender, al menos sé que lo he hecho, el problema es todo lo demás... Y cuando me refiero a todo lo demás me refiero a TODO lo demás. Al menos, mientras, me la paso dibujando animales en el zoológico y espiando gente para intentar dibujarla. Es lo que me salva de no querer tirar todo por la borda.

1 comentarios:
¡Ay, pequeño! Cuando uno está lleno de inquietudes, como es tu caso, la angustia se hace compañera inevitable e indeseada. A veces uno duda hasta del terreno que pisa... Otras, tiende la mano y sólo atrapa vacío. Yo siempre envidié a las personas que decían tener las ideas claras, porque no fue ese mi caso en la adolescencia y parte de la juventud. La seguridad, la madurez (si es que existe tal estado) se consiguen tras no pocos bandazos en los que uno explora caminos equivocados hasta que encuentra uno que le permite andar unos pasos con cierta tranquilidad. Luego, desde la nueva atalaya, todo se complica otra vez y hay que seguir buscando. La diferencia entre el niño y el joven no está (entre otras) en tener que tomar decisiones sino en el alcance de las mismas. El tiempo nos carga de responsabilidades cada vez más acuciantes. Ese es parte del problema y uno no debe aferrarse a una especie de síndrome de Peter Pan (no creo que ese sea tu caso). A veces no es un error fatal tirarlo todo por la borda y recomenzar, si es que tu pasado y tu presente te pesan tan negativamente. Pero, verás, Swirlies, tampoco creo que sea ese tu caso. Algún trasto viejo quizás si convenga desechar (todos guardamos en el trastero cosas que se van volviendo inútiles con el paso del tiempo, a veces meros juguetes que nos dieron placer en un tiempo pretérito). Pero el tiempo está de tu parte, eres joven y debes mirar hacia delante con confianza porque no me cabe duda de que hay un sinfín de oportunidades esperando que las descubras. Pero no seré yo quien diga que va a ser una cmino de rosas.
Disculpa esta larga perorata, pero ya sabes que no eres una persona que me resulte indiferente.
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